Una de las imágenes más emblemáticas sobre México es sin lugar a dudas la de los Voladores de Papantla, y a partir de este miércoles el valor de esta ceremonia dejó de ser sólo nacional y se ha convertido por decreto de la UNESCO en Patrimonio Intangible de la Humanidad así como la tradición Otomí-Chichimeca. “La ceremonia ritual de los Voladores, es una danza para la fertilidad desarrollada por diversos grupos étnicos en México y Centroamérica, especialmente los grupos Totonacas, en Veracruz, para expresar su respeto y agradecer la armonía con los mundos natural y espiritual”, fue como describió la UNESCO a la ceremonia tradicional veracruzana al darla a conocer en su sitio de internet los 76 nuevos miembros de la lista que incluyen tradicionales bailes y rituales de China, Japón, Argentina, Bélgica entre muchos otros.

Este reconocimiento implica que los 76 sitios incluidos en la lista podrían recibir asistencia financiera de un fondo especializado para salvaguardar las tradiciones culturales.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) manifestó hoy sus felicitaciones por la inscripción de dos legados de México como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. En un comunicado, afirmó que la designación de los Lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí-chichimecas de Tolimán: la Peña de Bernal, guardiana de un territorio sagrado, y La ceremonia ritual de los voladores, en particular de Papantla, Veracruz, “confirman a México como una potencia cultural a nivel mundial”.

En la sesión del 30 de Septiembre la UNESCO también incluyo en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad el tango de Argentina y Uruguay y también se citan el Carnaval de Negros y Blancos, las procesiones de Semana Santa de Popayán de Colombia y el candombe de la nación uruguaya, un ritmo musical fuertemente enraizado por más de 200 años que tiene sus orígenes en África.