
Río de Janeiro
El gobierno brasileño se dijo tranquilo respecto a su papel como sede de los Juegos Olímpicos de 2016 después de las escenas de violencia que se suscitaron este fin de semana en Rio de Janeiro entre policías y narcotraficantes, pues según las autoridades el COI siempre conoció esta problemática.
Los incidentes de este fin de semana entre policías y narcotraficantes en una favela, que dejó 16 muertos, varios autobuses quemados y un helicóptero de la policía derribado a tiros, generaron pánico en Río de Janeiro y las imágenes fueron trasmitidas por redes de televisión de todo el mundo, apenas dos semanas después de que la ciudad fuera elegida sede de los Juegos Olímpicos de 2016.
“La situación no fue negada, ni hicimos promesas pirotécnicas. Lo que se le dijo al Comité Olímpico Internacional (COI) cuando visitó la ciudad es que Río de Janeiro tiene problemas, que son históricos, pero también les mostramos los proyectos, las propuestas y nuestras políticas tanto para combatir la criminalidad, como para pacificar las favelas”, afirmó el secretario regional de Seguridad Pública, José Mariano Beltrame.
El gobernador de Río, Sergio Cabral, afirmó que la ciudad “será pacificada para el Mundial de Brasil 2014 y los Juegos de 2016, en los que habrá 40.000 policías en las calles”. Y añadió: “Ya le dijimos al COI que no era fácil y ellos lo saben”.
Ante la gravedad del conflicto, el Gobierno de Río reforzó la seguridad en las calles con 2.000 policías adicionales, activó la alerta máxima en los cuarteles y suspendió los días de descanso de todos los agentes. Se sabe que las organizaciones criminales cariocas no tienen disciplina interna ni una organización creíble frente a una de las policías mejor entrenadas del planeta en el pantanoso terreno de la guerrilla urbana.
La circulación irregular de armas, íntimamente ligada al tráfico de drogas, es una de las facturas pendientes en una ciudad donde los narcos se jactan de tener acceso a armamento antiaéreo.
La ONG Viva Río presentó el pasado jueves en Brasilia un preocupante informe en el que se pone de manifiesto que el control de las armas de fuego que circulan en Brasil es aún muy precario.


No Responses to “Violencia en Río de Janeiro no pone en riesgo la sede olímpica”