El senador demócrata Max Baucus presentó un esperado plan de reforma del sistema de salud de Estados Unidos, que entre otras provisiones excluiría a los indocumentados de comprar seguro médico aun cuando deseen pagarlo con sus ingresos, lo que generó críticas de defensores de este colectivo. “Estamos furiosos de que en un país capitalista se diga que aunque tengas dinero no puedas tener derecho a comprar tu seguro”, dijo ayer el reverendo Luis Cortés, presidente de la congregación evangélica hispana más grande de la nación.

Con un costo estimado de 856 mil millones de dólares en 10 años, el plan de Baucus, presidente del Comité de Finanzas del Senado, propone que el Gobierno cree un mercado en el que las aseguradoras privadas compitan con cooperativas no lucrativas en ofrecer cobertura médica, lo que llevaría a una reducción en el precio.El proyecto del senador, que no logró el apoyo republicano y atrajo críticas de algunos demócratas, también generó que algunos grupos hispanos acusaran de traición a la Casa Blanca, luego que ésta valorara el plan como un paso en la dirección correcta.

“Todos habíamos aceptado la realidad política de que aunque no hiciera sentido, los indocumentados no recibirían subsidios estatales para salud”, dijo Frank Sharry, director de America’s Voice, una coalición pro inmigrante.”Pero lo que ha sido sorpresivo de lo que ha pasado ahora es que gente que quiere comprar seguros con su propio dinero e inmigrantes legales tienen prohibido hacerlo”, agregó Sharry, quien criticó directamente a la Casa Blanca y a Baucus.

De acuerdo con una estimación de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el plan de Baucus lograría reducir en 29 millones el número de personas sin seguro médico para 2019. Sin embargo, para ese año todavía quedarían 25 millones de personas sin cobertura, de las cuales unos 8.3 millones serían inmigrantes indocumentados. Actualmente los “sin papeles” acuden primordialmente para recibir tratamiento a las salas de emergencia, que por ley deben atenderlos.