Este viernes el presidente Felipe Calderón decretó la Ley de Salarios Máximos, la cual establece que ningún funcionario de los tres niveles de Gobierno puede ganar más que el presidente de la República.El salario actual de Felipe Calderón es de 146 mil 830.21 pesos, es decir, ese es el tope máximo.

Dicha ley aprobada por los Congresos federal y estatales pretende poner una alto a los abusos, discrecionalidad y disparidades que se presentan en los ingresos de los servidores públicos, pues el sueldo debe servir para vivir con decoro y no ser visto como un botín.

Acompañado de los secretarios de Gobernación, Hacienda y Función Pública, el presidente dijo que con estas medidas se da un paso más a favor de la transparencia y la justicia, pues queda prohibido que algún funcionario gane más que su superior jerárquico.

“Con esta reforma logramos armonizar en todo el país la regulación de los salarios de los servidores a fin de que no existan disparidades que se han llegado a presentar entre las diversas regiones e, incluso, ante las autoridades estatales, municipales y la federal. Entre otros principios se establece el elemental de que ningún funcionario puede obtener más remuneración que la de su superior jerárquico”.

Calderón Hinojosa hizo referencia a las palabras del presidente Benito Juárez, quien hablaba de la honrosa medianía en la que debe vivir quien sirve a la ciudadanía, que los funcionarios no pueden improvisar fortunas ni deben entregarse a la disipación ni al ocio.

El presidente Calderón urgió a los gobiernos estatales y municipales para adecuar sus leyes locales a esta reforma constitucional.

“Por eso hago un respetuoso llamado a los gobiernos locales para acelerar el paso en la adecuación de sus legislaciones a esta nuevas reformas y fortalecer sus sistemas de transparencia y rendición de cuentas, a reportar el monto total de las remuneraciones que perciben en el desempeño de sus cargos”.

El presidente exhortó a todas las autoridades a evitar las prácticas de corrupción, despilfarro y malos manejos del dinero que pertenece a todos los mexicanos.