Este año habrá 200 millones de desempleados en el mundo, una cifra que alcanzará los 204 millones si la desaceleración se materializa y el crecimiento mundial cae por debajo del 2%, según anunció la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Los datos se extraen del informe “Tendencias Mundiales del Empleo 2012″ de la OIT, que predice diferentes escenarios en función del crecimiento, estancamiento o empeoramiento de la economía mundial.

En caso de un escenario de desaceleración o de recesión, el número se dispararía hasta los 204 millones en 2012, y 209 en 2013.

Estas cifras, sin embargo, no reflejan un fenómeno creciente, el de los “desengañados”, esas personas que tendrían que formar parte de la población activa y que no se incluyen en el grupo, no sólo porque no están empleadas, sino que han dejado de buscar porque consideran que el mercado no tiene un trabajo para ellos.

Del déficit de 200 millones de empleos, 27 millones se pueden achacar directamente a la crisis, a contar desde 2007, según el organismo internacional, quien cifra en 500 mil los empleos destruidos o no creados durante los últimos dos años.

Los jóvenes son los más afectados por esta crisis del empleo dado que, a escala mundial, tienen casi tres veces más posibilidades de estar desempleados que los adultos.