
Alicia en el País de las Maravillas
Han pasado ya por Cuernavaca Ambulante y Cinema Planeta, festivales donde pudimos deleitarnos con títulos que despertaron la conciencia en muchos de nosotros, de eso se trata el documental. En lo personal me dejó marcada una película, en mi vida volveré a ver a los delfines en cautiverio con los mismos ojos, ahora sé que sufren aunque parezcan felices, me refiero a La bahía, que próximamente pondremos en la cartelera regular.
Y como decía, ya pasaron estos compendios de excelentes películas que pusieron a pensar al amable auditorio, ahora es tiempo de relajarnos y desconectar el cerebro un rato para dejarnos llevar por las extraordinarias imágenes, colores y sonidos de Tim Burton y su personal punto de vista sobre el cuento de Lewis Caroll, Alicia en el país de las maravillas.
Puedo decir que me considero uno de los tantos miles de personas que tenía muchas ganas de ver esta película, más que ganas ¡moría por verla! Como buen fan de Burton fui a verla el fin de semana que se estrenó y, obvio, sabía a lo que me atenía: filas interminables, niños gritando en la sala, nacos que no apagan su celular porque creen que en cualquier momento les puede hablar Carlos Slim ó, en su defecto, el mismísimo Presidente de México para pedirles que les ayude a resolver algún problema.
Cual niño ñoño llegué 40 minutos antes a la sala con boleto comprado cinco horas antes. Cuando el buen mozo nos dio acceso, comenzaron los empujones y jaloneos, tuve que rescatar mis palomitas ya que parecía que el mundo se iba a terminar y los nacos detrás de mi corrían cual judío en holocausto, tratando de agarrar el último lugar en el tren de la salvación. Tranquilo brother, hay muchos lugares Me senté cómodamente en la sala llena y, en eso, llega un carnal en muletas con el pié enyesado y me pide que le deje mi lugar, porque quiere subir los pies a las barras que se encuentran frente a mi asiento; como todo un caballero le dije que sí, con la condición de que me consiguiera un lugar donde posicionar mi asentaderas y ver la peli que llevo esperando meses con todas las ansias del mundo.
No lo consiguió, así que simplemente le dije que no le iba a dar mi sitio por más que me rogara, y ahora lo mejor: él y sus amigos se indignaron y me empezaron a gritar en medio de la sala, y yo con mi cara de baboso con mis súper lentes 3D puestos (es ñoñísimo ponérselos antes de que comience la película, no lo hagan, ¡No!). Le pedí disculpas e intenté que un rayo de empatía lo iluminara para que sintiera la emoción de estar en el punto donde sabes que algo que esperaste meses va a suceder, pero no, se fue indignado porque el re cabrón desconsiderado de mí no le cedió el asiento. Ante las miradas de desdén de los presentes me dispuse a disfrutar la cinta.
Definitivamente Tim Burton es un genio, encargado siempre del diseño de los personajes y escenarios de sus películas. El afamado director repite la fórmula en varios aspectos, vuelve a invitar a su esposa Helena Bonham Carter que buena actuación y al camaleónico Johnny Depp para contarnos una historia que nadie esperaba. Esta versión dista mucho del cuento original (que no es el de Disney), en la cinta de Burton vemos a una Alicia más desarrolladita por no decir que está bien buena (¡!).

Reina Roja
Toda la vida ha existido este secreto a voces de que Alicia en el país de las maravillas no era más que una gran analogía de los efectos de las drogas: El ácido hace que todo lo vea muy grande, los hongos alucinógenos que hacen que todo se vea chiquito, la oruga que fuma hachís, la reina que toma anfetaminas, etc. Pero fuera de parecer que el director también se mete desde mota, hasta varitas de incienso por detrás, creo que deja fuera el mito de las drogas y convierte a Alicia en una película más de las que hemos visto durante años. La historia del niño de noble corazón que por azahares del destino descubre como entrar a un mundo fantástico, cómico, mágico, musical donde él, y solo él, puede evitar su destrucción. Además de ser el único capaz de destruir a la bruja-brujo-hechicero-dragón-monstruo ya que él es el elegido (en Alicia obvio el elegido es elegida, por este rollo de la equidad de género, pero en cuanto salve al mundo seguro le va a ceder el lugar a su hermano ó a cualquier otro machín). Esta cantaleta nos la han contado una y otra vez desde La historia sin fin 1, 2 y 3, hasta la reciente y pésima Percy Jackson.
Debo decir que admiro a Tim Burton y visualmente me pongo de pié y me quitaría el sombrero si usara frente a este gran maestro de la cinematografía, pero con esta historia pudo haber hecho algo más que usar la misma fórmula de siempre. Esperen este halloween, nos vamos a cansar de ver las copias región 4 tanto del Sombrerero Loco como de Alicia. Al final de cuentas Tim Burton no deja de ser parte de la industria hollywoodense que se basa en un solo principio: hacer dinero.





Que hueva me da tu historia de como le hiciste para entrar a ver tu pelicula eso se hace cuando no tiene idea de narrar una pelicula, en esta entrega de alicia en el pais de las maravillas hay mas cosas de ke hablar pero prefieres manifestar tu desprecio de la gente hablando de nacos y demas y dedicas un espacio pequeño a la critica a la cinta que como pude leer no tienes idea de nada lo mas que dices es critir que es pelicula gringa, lastima te explicaria mas el sentido de la pelicula pero no vale la pena.