La investigación que fue presentada a inicios de semana por el Centro de Investigaciones en Desarrollo, A.C. (CIDAC) fue llevada hasta el congreso de Chihuahua en donde diputados de ese estado acusaron a los tres niveles de gobierno de la violencia desatada en la entidad que según este análisis es la cuarta más violenta del mundo.

La preocupación es tal que el gobierno de Chihuahua restringió la presencia de jóvenes en las calles en la madrugada, “a todos los jóvenes que estén en la calle después de las 2 o 3 de la mañana y no justifiquen su estancia en la vía pública serán llevados a la comandancia de Policía”, anuncio el alcalde de esa ciudad Carlos Borruel.

La discusión del Congreso local en Chihuahua inicio con el comentario del perredista Víctor Quintana Silveyra quien acuso la pasividad del legislativo hasta el problema, lo que derivo en una serie de defensas de los diputados hacia sus partidos, y fue el mismo quien señaló que si Chihuahua fue un país ocuparía el cuarto lugar mundial en homicidios, y que sólo estaría por debajo de El Salvador, Sudáfrica y Venezuela.

Mientras los diputados del PRI pidieron citar a Felipe Calderón, los del PRD pidieron la comparecencia de la Procuradora del Estado, y los del PAN achacaron la responsabilidad al gobierno local del PRI.