La vida ha cambiado para los ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) quienes tras la extinción de la paraestatal han tenido que buscar las mejores opciones para invertir su liquidación, y al parecer el negocio de las franquicias han sido la opción ideal para hacer rendir su presupuesto. Según datos de la Secretaría de Economía después de la extinción de la paraestatal, aproximadamente nueve mil 584 ex trabajadores preguntaron acerca de este negocio. De este total 24 por ciento, equivalente a dos mil 300 personas, optaron por abrir una empresa de franquicia.

De estos dos mil 300, alrededor de mil 350 trabajadores optaron por empresas vinculadas al sector energético para ser proveedores de Comisión Federal de Electricidad, detalló en entrevista el director general de Microempresas y Franquicias de la Secretaría de Economía, Rafael Manzo Basto.

En tanto, los restantes 950 decidieron adquirir una franquicia y apegarse al programa de incubadoras de empresas de la SE.

El funcionario agregó que existen 234 marcas de franquicias en el Programa Nacional de Franquicias y que ante la coyuntura de los ex trabajadores de LyFC se agregaron otros 17 “negocios llave”, denominados así porque ya se entregan listos para funcionar.

Manzo Basto relató que los ex empleados de LyFC están adquiriendo spas que prometen ganancias de 40 mil pesos el primer año de operación, así como franquicias con un valor que oscila entre los dos y cuatro millones de pesos.