Destacando la riqueza que significa tener dos patrias, los protagonistas del exilio republicano español a México que inició hace siete décadas con la llegada del barco “Sinaia” repleto de exiliados que huían de la represión franquista, a Veracruz, fueron homenajeados por el Jefe de Gobierno Capitalino Marcelo Ebrard en el salón de cabildos del Distrito Federal.

“Lo que la patria mexicana nos ha dado no tiene límites”, explicó la vicepresidenta del Ateneo Español, Amapola Andrés quien llegó a los 8 años a México en aquel barco procedente de Setes (Francia) y recuerda cómo se instaló “como pez en el agua” en un país que la marcaría de por vida.

Otro hijo de padres exiliados, el académico mexicano Fernando Serrano Migallón, dijo que “Fue un exilio demasiado largo. No es como otros, el chileno o el argentino, que regresaron a sus países (…) y que al ser de ocho o diez años pudieron integrarse. El exilio español fue de cerca de cuarenta años. Ya nadie pudo reconstruir su vida en España”, señaló.

En tanto el jefe de gobierno Marcelo Ebrard, propuso montar una exposición en España para 2010 sobre el exilio republicano en México, en el marco del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana.

 

El exilio republicano español se refiere al conjunto de ciudadanos españoles que durante la Guerra Civil Española de 1936 a 1939 y la inmediata posguerra, se vieron forzados a abandonar su tierra natal y desplazarse a otros países por motivos ideológicos y de conciencia o por temor a las represalias por parte del bando vencedor y del régimen político autoritario instaurado en España, permaneciendo en el extranjero hasta que la evolución de las circunstancias internas del país les permitió regresar paulatinamente, aunque fueron muchos los que finalmente se integraron en las sociedades que les dieron refugio, contribuyendo en algunos destacados casos a su desarrollo.