Constitución 1917

Constitución 1917

Sin ser juristas o profesionales del derecho,  los ciudadanos comunes debaten y analizan en ocasión de conmemorar el 93 aniversario de la promulgación  de nuestra Constitución el estado que guarda el país en materia de justicia, libertades y derechos que dan sustancia al   estado de derecho  asignatura que para muchos solo existe en el discurso de gobernante siendo ellos los primeros en  quebrantar dicho precepto al desacatar normas contenidas en nuestra Norma máxima catalogada como una de las más completas del mundo en virtud de  su contenido en cuanto a las libertades y derechos  que consagra,  prerrogativas que deben gozar los individuos  y sobre todo en términos de justicia social apartado en el cual los constituyentes de 1917 plasmaron en la Carta Magna con convicción y visión justiciera el más elevado espíritu humanista   así como también el acendrado  patriotismo en defensa de nuestra soberanía y recursos naturales.

 

En este 5 de febrero, tal cual se  estila  se pronunciaron floridos discursos como aquello de que:  ¡nadie está por encima de la ley! ¡todo acto de gobierno se da bajo el estricto apego al espíritu de nuestra constitución!, “¡el derecho constitucional nos une como nación, nos otorga identidad por garantías, derechos y libertades “únicas en el mundo”. Estas últimas frases  fueron pronunciadas por el procurador de justicia del estado Pedro Luis Benítez Vélez con motivo de la promulgación  de la Constitución introduciendo en su discurso alabanzas  a su jefe el gobernador reconociendo el impulso que dio, siendo diputado federal,  junto con  otros de sus homólogos  a normas constitucionales que, según Benítez Vélez permitieron que la nación ingresara a una democracia activa. La demagogia como norma decir que las garantías, derechos y libertades contenidas en la constitución son “únicas en el mundo”. Lo que le faltó decir al procurador es que  las garantías, derechos y libertades referidas son las más burladas y violadas “en el mundo”. No acaso organismos de la ONU  han denunciado que en México se  violentan cotidianamente los derechos humanos. No acaso instancias internacionales del trabajo han señalado graves violaciones por parte del gobierno de Felipe Calderón a derechos obreros como ha sido con electricistas y mineros. No acaso  se ha dado a conocer a la opinión pública internacional las graves injusticias a millones de mexicanos que viven en el hambre y la miseria.

 

Dónde está el respeto al Artículo 3º que habla de gratuidad y laicidad en le educación: dónde  el respeto al artículo 16o que establece que nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles y posesiones, siendo esto práctica ejercida por policías y militares. El artículo 22 prohibe la tortura, ¿ no acaso organismos humanitarios han demandado al gobierno rectifique ante la  comisión  de estos delitos?

 

Acaso no se violenta el artículo 27 al entregar a empresas extranjeras nuestras riquezas como el petróleo y la electricidad. Dónde queda el espíritu del artículo 123 que garantiza el derecho al empleo y establece en su párrafo sexto que los salarios mínimos  “deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades  de un jefe de familia”. Donde está el acato al artículo 129 que establece que en tiempos de paz ninguna autoridad militar puede ejercer funciones más que las relacionadas con la disciplina militar. ¿Este es el estado de derecho  el mismo que dicen acatar las autoridades?

 

Chay_cano@hotmail.com