Carlos Gardel

Carlos Gardel

Ya hablamos del Tango en sus vertientes bailable, musical y cancionera. Dentro de esta última debemos mencionar al máximo exponente del Tango Canción y es, por supuesto, Carlos Gardel.

Nace nuestro personaje el 11 de diciembre de 1890, en Touluse- Francia. Es hijo natural de Doña Marié Berthe Gardes. No había cumplido los dos años de edad cuando llegan a Buenos Aires y se afincan en el Barrio del Abasto, en la calle Jean Jaurés.

Vá creciendo el “Francesito”, como cariñosamente le decían, en ese barrio bronco, tosco, adquiriendo la manera tan particular que tienen al hablar “Los Porteños”, como se denomina al habitante de la Capital Argentina. Los historiadores no tienen demasiados datos de su infancia, solo su paso por la escuela donde consta que fue un alumno regular y con mucha dedicación.

Su nombre aparece ya mozo y con una guitarra, interpretando canciones nativas, de estilo campero y fue por esa época que decide cambiar su verdadero nombre, Charles Romuald Gardes, por el de Carlos Gardel, que luego inmortalizaría con su voz. Poco a poco se populariza y gana adeptos entre los habituales concurrentes a los bares y cantinas aledaños al Mercado de Abasto y amplía sus incursiones por otros barrios de la ciudad, conociendo y enfrentando musicalmente a otros cantores renombrados. Fue asi que en una noche de bohemia se topa con José Razano, “El Oriental”. Luego de un largo intercambio de canciones, a cada cual mejor, no hubo ganador ya que el público, dividido en partes iguales así lo decide. Desde esa noche nace una larga amistad que duraría por muchos años, y deciden emprender el camino cancionero formando el dúo “Gardel-Razano”….”El Morocho y el Oriental”. El mote de Gardel era por el color moreno claro de su piel y le de Razano por ser de la República Oriental del Uruguay. Esto ocurria en el año 1910, año del Centenario, y sus presentaciones cobran relevancia entre públicos de distinta clase social, pues iban escalando posiciones y cada vez eran mas populares.

Corría el año 1911 y conocen a Saúl Salinas, excelente cantor y compositor que les propone hacer un conjunto de cuatro voces, convocando para ello a Francisco “Panchito” Martino y queda formado el cuarteto. De todas maneras no dura mucho en el tiempo ya que en una gira por la provincia de Santa Fé, Salinas se prenda de una mujer…se enamora y abandona el conjunto, regresando los restantes a Buenos Aires y al poco tiempo es “Panchito” Martino el que decide seguir solo su rumbo cancionero, quedando nuevamente el dúo Gardel-Razano, que prosigue su carrera artística tratando de recuperar los espacios perdidos.

Paralelo a sus actuaciones comienzan a grabar en la incipiente industria discográfica, con cierta aceptación del público. Hay que reconocer que por ese entonces no eran muchos los que tenían la posibilidad de contar con una victrola para reproducir los pesados discos de pasta. Eran los bares, cantinas y salones de baile donde se hacían populares las canciones por la cantidad de público que se reunía en torno a ese aparato y consumir su bebida favorita.

Gardel y Razzano

Esto es considerado como un parte aguas por los estudiosos del Tango, porque además de ser el primer tango grabado por el “Morocho del Abasto”, es considerado el primero en reconocer el abandono de una mujer y reclamar, casi llorando, el regreso al nido amoroso. Es el primer tango argumentado, con un comienzo, desarrollo y final, como una breve obra teatral de solo tres minutos. No tiene demasiada repercusión esa grabación de Gardel y, paradójicamente, es una mujer, Manolita Poli, actriz y cantante, la que lo pone de moda en una obra teatral, allá por 1919. Y Gardel lo graba nuevamente y, ahí sí, repercute en el colectivo popular, convirtiéndose en un éxito.

El dúo acrecienta su fama, hace giras por el interior de la república, por Chile, vá repetidas veces al Uruguay y son requeridos constantemente en los mejores salones de Buenos Aires. NO obstante las grabaciones con Razano, Gardel graba como solista varios discos y llegamos al año 1917, cuando este intérprete graba el primer tango: “Mi Noche Triste” con versos de Pascual Contursi, sobre la música de un tango ya reconocido, “Lita”, que pertenecía a Samuel Castriota.

Sigue el dúo su carrera artística sumando experiencia adentrándose en el cariño popular con sus canciones de corte nativista, campera, folklórica y sumando ocasionalmente algún tango. Así llegamos al año 1923 donde realizan una gira por España, actuando en Madrid y Barcelona, donde Gardel como solista realiza algunas grabaciones. Visitan Paris realizando presentaciones en cabaret’s de moda de la capital Francesa. Regresan a Buenos Aires retomando sus presentaciones en radios y teatros junto a las que realizaban en los lugares mas prestigiados de a sociedad porteña. Ya por ese entonces, Razano comienza a padecer una enfermedad en sus cuerdas vocales resintiendo la actividad del dúo. No obstante Gardel continúa grabando como solista y vá incorporando cada vez mas entusiastamente, tangos a su repertorio.

Es así que al llegar al año 1925 se desvincula de Razano por aquella enfermedad que mencionamos anteriormente.

A partir de este año es que podemos decir, cabalmente, que nace el auténtico intérprete del tango canción, dándole su estilo, interpretando fielmente el sentir de su gente, de su pueblo, que lo convierte en su favorito pues se identifica, se siente interpretado, es parte de esa nostalgia y tristeza que se traduce en cada pieza cantada con esa voz cálida y emocionada, con una lágrima en la garganta, con la dramática expresión de sus gestos que hizo de Gardel el mas grande entre los grandes.

Ya como solista y acompañado con las guitarras de Barbieri, Riverol, Petorossi y otros que le pusieron el marco musical adecuado, realiza giras por el interior del país y donde fuera requerido para amenizar distintos espectáculos. Regresa a Europa…nuevamente España. Italia y por último Francia, donde apoyado en el idioma materno que dominaba perfectamente, le facilita su trayectoria.

Gardel

Gardel

Llegamos a 1930 y es en Francia donde lo contactan directivos de la empresa fílmica Paramount, pues andaban en la búsqueda de un reemplazante de Rodolfo Valentino, que había muerto tiempo atrás, y veían en Gardel el sustito ideal, ya que además de buena presencia, tenía el don de cautivar al público con su voz. No debemos olvidar que el cine sonoro estaba en su auge y vislumbraban que sería todo un éxito esa incorporación, como lo demostraría al poco tiempo. La cuestión es que nuestro personaje se interesa en la propuesta, a pedido de la compañía se traslada a Nueva York….ahi lo contactan con Alfredo Lepera, a la sazón empleado de la Paramount y que trabajaba poniendo la leyenda que acompañaba a las cintas del cine mudo. Lepera es quién escribe los guiones de las películas y canciones, Gardel le pone la música y se convierten en una dupla sumamente exitosa. Entre las canciones que han quedado en el recuerdo, caben mencionar algunas pocas en honor al espacio: “El Día que me Quieras”, “Cuesta Abajo”, “Silencio”, “Criollita de mi Pueblo”, “Volver”, “Arrabal Amargo”, “Amores de Estudiante” y tantas otras.

Llegamos al año 1935 cuando en una gira promocional de sus nuevas películas, visitaría Puerto Rico, Panamá. Venezuela, Cuba, Colombia y México.

Solamente la cumple a medias ya que trágicamente encuentra la muerte en un accidente aéreo en Medellín, Colombia, el 24 de junio del año mencionado….¡Ha muerto Carlos Gardel y nace el mito…!

Toda Latinoamérica llora la muerte del cantor. Al llegar el féretro con sus restos a Buenos Aires, se congrega la mayor cantidad de personas en las calles que se tenga memoria, para acompañarlo a su morada final.

Sería redundante escribir toda la pasión, el cariño y la devoción que sigue teniendo este ídolo popular…..”El Zorzal Criollo”, “El Morocho del Abasto”…”El Mudo” que al decir de su pueblo…..”cada día canta mejor”.-