La tradicional caricatura de Snoopy, del cómic Peanuts, creado en octubre de 1950 por Charles M. Schulz dejará las páginas que lo hicieran famoso a lado de su inseparable amigo Charlie Brown, para convertirse en escultura intervenida en la exposición “Mover vidas creando arte”.

El Museo Mexicano del Diseño (Mumedi), la aseguradora MetLife y Exim México, éste último representante de la figura de Snoopy en México, presentan 180 piezas de 55 centímetros de distintos artistas y público en general en el Mumedi.

Éstos últimos escogidos mediante una convocatoria abierta en la que llegaron 800 bocetos de las intervenciones que se le podrían hacer al famoso personaje. Se hizo una selección de los mejores diseños.

Por el contrario, los artistas y diseñadores fueron invitados especialmente. Se les escogió por la calidad de su trabajo, dijo Álvaro Rego, director general del Mumedi. Entre ellos se encuentran Flavio Montessoro, Arturo Chávez, Cristina García, Luis Daniel Olvera Álvarez, Hiroshi Ikenaga Melgoza, Yolanda Reséndiz Barrón y Jesús Rentaría Franco.

Marco Guzmán, representante de Exim México, explicó que de todos los personajes de Peanuts se escogió a Snoopy porque él es el más irreverente. “Él es el más imaginativo: el que tenía más ideas, el que sabía crear historias, el que actuaba por sí mismo. No le importaba lo que pensaran los demás. Representaba una de las características de su creador. Sin ser el principal foco de atención del cómic, fue el que se convirtió en el personaje más divertido”.

Jesús Rentaría Franco, integrante de Estudio Tsimania, explicó que para su despacho fue una gran oportunidad intervenir la figura de Snoopy porque les trajo recuerdos de su infancia. La pieza que hicieron es un alebrije lleno de papeles de colores y serpentinas. El propósito de la obra es crear un personaje lleno de misterio y diversión, muy colorido.

Para este artista, quien está casado con la también creadora, Yolanda Reséndiz Barrón, curiosamente desde que hace unos meses adoptaron a un perro, han podido comprender de mejor manera la caricatura inventada por Charles M. Schulz. Ellos se identifican con Charlie Brown y su perro tiene actitudes de Snoopy.

Luis Daniel Olvera Álvarez, del Estudio Neko México, comentó que cuando la gente vea su pieza por primera vez no apreciará una intervención importante. Incluso, creerá que es igual a la que hizo Schulz. Lo interesante de la obra es lo que se encuentra en su interior: “cuando la gente se acerque tendrá que apretar un botón para que se encienda una especie de lámpara que recorre todo el cuerpo de este personaje representando una raíz”.

Hiroshi Ikenaga Melgoza, compañero de trabajo de Luis Daniel, mencionó que el foco que emplearon es ahorrador. “La idea de la obra tiene el propósito de reflejar que no es necesario que la gente promueva un cambio ecológico sólo asumiendo un discurso exterior, sino demostrar que las mayores transformaciones se hacen a partir de lo que se encuentra en el interior de las personas”.

Las obras serán subastadas el 9 de febrero en las instalaciones del Mumedi. El dinero recaudado se donará a la Fundación León XIII de Chiapas, quien lo invertirá en las comunidades tzotziles y tzetzales de ese estado, como apoyo a la educación y salud. La puja con la que las obras se venderán será de mil pesos para las que hizo el público en general y de dos mil las realizadas por los artistas, dijo Cecilia Vega, representante de MetLife en México.