Marcha Gay

Marcha Gay

Cuando entré a la secundaria mi vida era un mar de confusiones, tenía 14 años de edad y en esta etapa fue que iniciaba mi despertar sexual, estaba experimentando cambios en el cuerpo y personalidad. Un día como cualquier otro, salí de la escuela sin ganas de volver a casa, tomé la combi y me fui a Cuautla, al llegar caminé por el Zócalo hasta llegar a la Alameda, ahí tome asiento en una de las jardineras del parque por un momento, me sentí solo y extraño.

Pasé dos horas viendo ir y venir los coches. No sé en qué momento sentó a mi lado un chico de piel de aceituna, ojos negros y cabello rebelde, me dijo: -hola! ¿Qué Haces?… le respondí que no hacía nada, él me contestó que estaba esperando a unos amigos, de donde eres me preguntó y le dije de la Anenecuilco, un pequeño pueblo de Villa de Ayala y él era de Atlatlahucan.

De esa manera iniciamos una buena amistad que hasta el día de hoy seguimos frecuentando, fue Toñito quién me hablo por primera vez de la Marcha del Orgullo en la Ciudad de México, me contó que ese año sería su segundo año en ir y que yo tendría que ir, que había muchos niños guapos y que la fiesta era muy buena.

Cuando se llegó el día de la marcha pedí permiso a mi mama para salir a nadar, lo que mi madre no sabía es que me iba la marcha del Orgullo Homosexual en el Distrito Federal, definitivamente esa es y será la mejor marcha a la que he asistido, puedo decir que cambio mi vida. Cuando al fin llegamos a la parada del metro Insurgentes y vi muchos chicos, algo cambió dentro de mí, ya no me sentí solo, sentí que por fin pertenecía a un grupo.

Fue en esa marcha donde escuche las primeras consignas “Derechos Iguales a Lesbianas y Homosexuales”, “No hay libertad política si no hay libertad sexual”, recuerdo ese momento y me invade nuevamente la emoción de ese día. Fue en esa marcha cuando nació la pregunta ¿Por qué una Marcha del Orgullo Homosexual?, así que me di a la tarea de buscar información de la marcha.

Todo empezó en Nueva York una noche del 28 de junio de 1969, cuando la policía irrumpe violentamente en el bar Stonewall Inn, pretendiendo hacer mas redadas de homosexuales, asi empezó tres días de resistencia y protesta por los atropellos. Este sería el inicio un movimiento mundial, que ha cambiado el rumbo de muchas vidas, grupos y naciones, lo que se inicio en 1969 sentó las bases para que muchos homosexuales de todo el mundo salieran del anonimato, creo una identidad socio-política que rebaso fronteras políticas e ideológicas, hoy millones salimos a las calles a marchar por el orgullo de ser diferentes.

Los sucesos antes mencionados dieron origen a que en México, se comenzara a tener las primeras reuniones de libertad homosexual, en las que se discutían escritos que provenían de Nueva York y Londres. El 26 de julio de 1978 marchan por primera vez un grupo pequeño de homosexuales del Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR) en apoyo a los movimientos en contra de la Revolución Cubana y del 2 de Octubre Mexicano pero no fue hasta el año siguiente que los grupos organizados por FHAR, Lesbos, Oikabeth, Lambda de Liberación Homosexual y Sex-Pol, salen a la calle a manifestarse por la liberación homosexual, dicha marcha consiste en conmemorar la rebelión del Stonewall.

La marcha, está impregnada de las mismas demandas que se pedían en su primera manifestación, también es una mezcla de fiesta, indignación y crítica a los grupos más reaccionarios por imponer un solo patrón de vida: el heterosexual. El llamado Movimiento de la Diversidad Sexual encara a un sistema político social, constituido por instituciones como la Familia Tradicional, la iglesia y el Estado que imponen y establecen el patrón de conducta sexual fundamentado en procesos de simbolización genérica que expresan un conjunto de ideas, prácticas, discursos y representaciones sociales que organizan a la sociedad en femenino y masculino y donde no hay cabida para otra opción.

Para nosotros la Marcha es Orgullo que se traduce en aceptación de nosotros mismos, reafirmar nuestra preferencia sexual, demostrando que la sexualidad no tiene una sola forma de ser o manifestarse, es derribar las murallas de la invisibilidad y el anonimato, aplaudir y corear consignas que reflejan la necesidad de ratificar públicamente la defensa de nuestra autonomía e identidad.

El movimiento tiene un lugar, como parte de construcción de una sociedad, ha tomado espacios simbólicos dentro de la opinión pública, dentro de la sociedad, dentro de las agendas políticas, dentro de los tiempos culturales y dentro de los temores divinos, es una forma de luchar en contra de la homofobia y de buscar el respeto por parte de una sociedad cada vez más abierta al cambio. Establece que la diferencia sexual es una forma de construir y educar a una ciudad.

La marcha es la manifestación de rasgos coloridos, combativos y el compromiso por cambios en los esquemas morales, sexuales y legales; es desafiar a la opinión pública la mayoría de veces escandalizada y otras solidarias, es resistir a las embestidas de la ideología conservadora es una forma de unir a los homosexuales para que no se sientan solos ni desprotegidos, que no somos ni únicos ni estamos enfermos, que la sociedad brindará las oportunidades para descubrir que somos iguales todos, y que cuando eses día llegue México será un país libre. Por eso una marcha del Orgullo Homosexual.