
La Pasión
Querido lector, hagamos una pequeña prueba. ¿Qué imagen viene a su mente cuando evoca la palabra pasión? ¿Cómo la definiría? ¿Y si la ubica dentro de la frase ”la Pasión de Cristo”, la imagen en su mente cambia en algo? Seguramente sí. El sentido con el que mayoritariamente se asocia es con el de una emoción exaltada o fuerte hacia algo o alguien.
De ahí su relación con el verbo “apasionar” y el adjetivo “apasionado”. Pero su etimología nos remite a algo distinto.
Passio procede del verbo patior (también relacionado con el πάθος griego) y es la acción de soportar, sufrir, tolerar. Además designa una afección del alma o del cuerpo, i.e. enfermedad. Por último, la palabra passio en latín también significaba un accidente o perturbación (en la naturaleza). A partir del s. I. se usaba para referirse a la pasión de Jesucristo.
Otras palabras relacionadas con esta raíz verbal son paciencia que es etimológicamente sinónimo de pasión pues el acción de sufrir, padecer o soportar. Y paciente que es el que sufre o padece pero con el sentido de padecer o sufrir con calma, de esperar con tranquilidad, de ahí el sentido que ahora le damos.
Impasible es quien no sufre o no padece, o que no demuestra emoción alguna. Justamente lo opuesto del sentido original de la palabra pasión.
La pasión de JC se encuentra reflejada en el via crucis o camino de la cruz que son 14 estaciones que abarcan ya sea desde la aprehensión de Jesús hasta su muerte y sepultura o a partir de una reforma de Juan Pablo II, desde la oración de Jesús en Getsemaní hasta su muerte. Algunos incluyen la resurrección dentro de las estaciones por eso el número varía entre 14 o 15. La pasión de JC, junto con la muerte y resurrección, conforma el misterio pascual.
Pascua proviene de la palabra hebrea pesaḥ que significa acción de pasar por encima, omitir, salvar. Llega al español a través del griego y hace alusión a la pascua judía y del latín pascha que designaba a la pascua judía y a la cristiana. Entonces, ¿hay varias pascuas? Sí, la más antigua es la judía, fiesta que celebra la huída de Egipto. La pascua cristiana es la que conmemora la resurrección de Cristo, también se le llama pascua florida.
También se dice que el término hebreo se mezcló con el latín pascuum pastura o alimento, ya que se refería al término del ayuno.
Una de las características de estos días que acabamos de vivir es la vigilia. Vigilia en latín era la guardia nocturna, o una velada religiosa. El sentido se va ampliando hasta abarcar también el ayuno que se hacía, sea total o de ciertos alimentos, como la carne.
A toda esta etapa que recién vivimos se le llama cuaresma. Palabra que proviene del latín quadragessima número ordinal del cuarenta, porque, si se excluyen los domingos, suman cuarenta días del miércoles de ceniza a la Pascua de Resurrección.
Ahora podemos darle un nuevo sentido a lo vivido y a las tradiciones, a través de las palabras.
Xai/rete!





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